Mostrando las entradas con la etiqueta ejercicio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ejercicio. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de diciembre de 2014

Se comprobó que la lactancia materna reduce hasta un 20% el riesgo de Cáncer
























• Dar de lactar permite a través de la succión del niño que se disminuya el flujo del estrógeno en los senos, disminuyendo el peligro de adquirir cáncer. 

Mediante una investigación a más de 750 mil mujeres en todo el mundo se ha demostrado que dar de lactar reduce la posibilidad de tener cáncer de mama, sobre todo en su forma más agresiva. El estudio internacional se planteó a raíz de conocerse que está podría ser una poderosa estrategia de prevención, pero que carecía de sustento científico hasta hoy. 

Al respecto, el Dr. Giovanni Casafranca, especialista del Centro de Ginecología Preventiva Oncogyn refirió que “durante mucho tiempo se supo de los beneficios de la lactancia materna tanto para el bebe como para la madre, donde además de haberse comprobado los beneficios nutricionales y económicos, también se comprueba que tiene un efecto protector contra el cáncer de mama”.

Mediante esta evaluación realizada en el Reino Unido y que ha recopilado más de 27 investigaciones de todo el mundo, el resultado luego de evaluar a las mujeres que daban de lactar concluyó que el riesgo de tener cáncer de mama se reducía en un 10%, en tanto que para los tipos más mortales de la enfermedad llegaba a disminuir la probabilidad de padecerla hasta en 20%. 

Si bien el estudio no establece un tiempo mínimo de lactancia considerable para prevenir el cáncer de mama, sí concluye que mientras más tiempo se da de mamar es mayor el efecto positivo.  

jueves, 11 de diciembre de 2014

La preeclampsia durante el embarazo y su mayor riesgo de autismo



• El estudio también encontró una correlación entre la preeclampsia en las madres y el retraso en el desarrollo de los niños.
• La preeclampsia podría afectar el desarrollo del cerebro.

Estudio científico elaborado en Estados Unidos reveló que las madres con preeclampsia durante el embarazo tenían mayor probabilidad de tener niños con autismo. La probabilidad del diagnóstico de autismo era mayor si la madre experimentaba gravedad en la enfermedad.

Los investigadores del Instituto MIND de la Universidad de California-Davis (EE.UU.) estudiaron a más de 1000 niños, entre dos y tres años de edad. 500 de los niños fueron diagnosticados con autismo, 200 con retraso en el desarrollo y 350 con desarrollo normal. Todas las madres de los menores confirmaron tener un diagnóstico de preeclampsia, lo que pudo afectar el desarrollo del cerebro en el feto. 

Los niños con autismo tenían más del doble de probabilidades de que sus madres tuvieran embarazos complicados con preeclampsia. Asimismo, según la investigación, las madres de niños con autismo y retraso eran más propensas a haber tenido insuficiencia placentaria, preeclampsia grave o ambas situaciones, en comparación con las madres de niños con desarrollo normal. 

Además de concluir, que el autismo y la preeclampsia se encontraban estrechamente relacionados, el estudio encontró una importante correlación entre la preeclampsia y el retraso en el desarrollo.  Pese a existir más estudios en relación a este tema, este es el primero que proporciona una base poblacional suficiente y de estudio de caso-control que respaldan la investigación. 

El Dr. Giovanni Casafranca, especialista de Oncogyn, enfatizó que “este es un estudio importante, sin embargo sería útil determinar si existe relación directa de la preeclampsia y el autismo o se debe a situaciones asociadas al parto prematuro donde terminan muchos de los embarazos complicados por preeclampsia”. 

Dato: Las mujeres con preeclampsia experimentan hipertensión durante la segunda mitad de su embarazo, lo que incrementa los niveles de proteína en la orina. Esta enfermedad podría convertirse en preeclampsia, produciendo convulsiones y generando mayor incidencia de mortalidad. 

lunes, 8 de septiembre de 2014

Embarazo sin hijo




La llegada de un nuevo integrante a la familia emociona a más de uno, sobre todo a los futuros padres, pero existe ocasiones en la que frustración y el dolor puede empañar este momento sublime y mágico; es cuando te das con la increíble noticia de que el bebé que viste en tu primera ecografía no lo volverás a ver en tus siguientes controles ecográficos. 

Este panorama que parece inconcebible es una realidad, mujeres que en un primer momento  mediante una prueba de sangre determina que existe embarazo, pero en su visita al ginecólogo constatan efectivamente un embarazo que se lleva a cabo de manera normal, de modo que la  bolsa gestacional que rodea al niño para protegerlo se forman adecuadamente, hasta que un ultrasonido (sistema que permite obtener imágenes del interior del útero o matriz) revela que no existe embrión.

Para el Dr. Dr. Giovanni Casafranca Mendoza, Médico Ginecólogo de ONCOGYN, menciona que,  “conocido como embarazo anembrionario, es idéntico al del embarazo normal, con la formación del embrión en un inicio, y el saco que le rodea. Sin embargo, durante las primeras 12 semanas puede registrarse un error generado, por malformación de los tejidos del óvulo o del espermatozoide o porque durante la fusión de ambas células y su división se generaron daños considerables en la información genética del futuro bebé. Cuando esto ocurre, el embrión muere inevitablemente y el cuerpo de la madre absorbe sus células dando lugar a una bolsa vacía”.

“Al comienzo se presenta algunos de los síntomas típicos de un embarazo normal, como cansancio, náuseas y dolor en los pechos. Posteriormente, cuando los niveles de hormonas comienzan a bajar, estos síntomas disminuyen y seguramente tendrás sangrado vaginal”, detalla Casafranca.

Este desenlace se dará con las contracciones en el útero, aumentando su intensidad hasta que generan la expulsión de parte o la totalidad del contenido del útero (líquido amniótico, bolsa gestacional y placenta).

viernes, 15 de agosto de 2014

El climaterio es más riesgoso que el cáncer



El climaterio es una etapa donde aumenta de forma importante el riesgo de enfermedades potencialmente fatales como infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Estudios demuestran que la  enfermedad coronaria y la enfermedad cerebro vascular producen más del 50% de todas las defunciones en Estados Unidos en la mujer mayor de 50 años. 

Aunque la falta de estrógeno es al parecer un factor de primer orden que contribuye a la enfermedad cardiovascular en la mujer, otros riesgos modificables, como la hipertensión, la obesidad, el tabaquismo, la diabetes, la hipercolesterolemia, el sedentarismo, pueden tener la misma importancia.

Asímismo, aumenta el riesgo de fracturas de cadera y columna debido a la presencia de osteoporosis. Cuando la mujer sufre de fracturas generalmente queda postrada en cama lo cual favorece las escaras, embolia y neumonía que pueden ser potencialmente mortales.

El médico ginecólogo de Oncogyn, Dr. Giovanni Casafranca,  nos explica que el climaterio no es una enfermedad, sino una etapa de transición que ocurre entre la madurez reproductiva y la pérdida de la función ovárica. La menopausia no es lo mismo que el climaterio. La menopausia es solo un momento, es la última menstruación que marca el cese de la función del ovario. 

“Como la edad de la menopausia es variable, no se puede determinar exactamente a qué edad comienza el climaterio, pero se podría decir que a partir de los 40 años ya se tendrían las primeras manifestaciones y esta etapa duraría hasta los 55 años” indicó el especialista de Oncogyn.

Se advierte que no todas las mujeres en etapa de climaterio deben usar terapia de reemplazo hormonal. La indicación de la terapia de reemplazo hormonal (TRH) dio la impresión, en la década del 80 y 90, de ser la solución para contrarrestar los efectos del climaterio femenino y mantener a la mujer ‘joven por siempre’. Sin embargo en el año 2002, un estudio demostró los efectos negativos que la TRH también podía conllevar para la mujer, entre ellas la más grave es que la TRH aumenta el riesgo de cáncer de mama y endometrio, pero tiene la ventaja que disminuye los bochornos, palpitaciones, mejora los tejidos de la vagina y cuello uterino. 

Debe quedar claro que la terapia de remplazo hormonal solo se debe usar cuando los síntomas del climaterio afectan la calidad de vida de la mujer y cuando esta ha sido previamente evaluada por el ginecólogo. La terapia de reemplazo hormonal mal utilizada es una arma de doble filo.

martes, 25 de marzo de 2014

El ejercicio diario disminuye la posibilidad del desarrollo del cáncer de mama



Si tu pasatiempo favorito es sentarte frente al sofá y prender tu televisión le estas pasando una invitación innecesaria al cáncer de mama, evita esta enfermedad poniéndote en movimiento.  

Muchos son los beneficios que obtenemos al realizar una rutina de ejercicios diarios, nos mantenemos en buen físico, cuidamos nuestra línea, nos sentimos lindas y saludables, sin embargo no somos conscientes que al practicar algún deporte o simplemente caminar un tiempo determinado diariamente podemos  evitar el desarrollo  del cáncer de mama.

Según los datos publicados en la Conferencia Europea de Cáncer de Mama de Glasgow, las mujeres que deciden realizar una hora de ejercicio diario disminuyen en un 11% las posibilidades de generar esta enfermedad, teniendo en cuenta que si deciden incrementar el tiempo y nivel del ejercicio, aumentará el porcentaje de protección ante el cáncer.

Se piensa que las mujeres que permanecen más delgadas, reducen la cantidad de hormonas que promueven el cáncer de mama. Por lo tanto, las mujeres que tienen sobre peso tienden a desarrollar más hormonas como el estrógeno y la insulina que son absorbidas por las células de la mama que pueden estimular el desarrollo del cáncer. El estudio sugiere que hasta una actividad física de  75 a 150 minutos a la semana evita el desarrollo de estas hormonas disminuyendo el riesgo de cáncer de mama.

Los especialistas recomiendan una serie de distintos ejercicios que puedes realizarlos sin dificultad y sumarlos a tu rutina diaria:
·         Caminatas diarias (30 minutos)
·         Bailar (30 minutos)

·         Deportes específicos: correr, aeróbicos, vóley, danza moderna etc.