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lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Cómo detectar los miomas uterinos?


Presentes en una de cada cuatro mujeres, los miomas son tumores benignos que se originan en el útero y están compuestos de fibras musculares lisas y tejido fibroso, que merecen una observación exhaustiva por parte del especialista. 

Según datos del National Health Interview Survey, de los Estados Unidos, los miomas uterinos ocupan la tercera posición de afecciones ginecológicas, con aproximadamente 9,2 de cada 1.000 mujeres afectadas. La mayoría de los miomas uterinos son asintomáticos y por lo tanto muchas pacientes afectadas no son diagnosticadas si no se someten a control periódico.

En la mayoría de los casos los miomas son asintomáticos y no consti¬tuyen ningún riesgo para la mujer. Pero en casos donde los miomas presentan síntomas, se manifiesta a través de menstruaciones abundantes y prolonga¬das, dolores  pélvicos e hinchazón abdominal, menstruaciones más dolorosas, sensación de presión en vejiga, recto, entre otros. Su aparición puede darse a los 20 años, con una evolución lenta ha
sta los 30 o 40 años, donde aparecen los primeros síntomas.

Para el Dr. Giovanni Casafranca, Médico Ginecólogo de ONCOGYN,  los miomas uterinos son los tumores más frecuentes del aparato reproductor femenino, “se estima que hasta un 25% de las mujeres en edad reproductiva son diagnosticadas, y ese porcentaje se eleva al 40% luego de los  50 años”. 

El manejo de los miomas parte desde la simple observación y control periódico hasta la extirpación quirúrgica; que dependiendo de la ubicación del mioma puede ser por Histeroscopía, que ayudará a extirpar los miomas ubicados dentro del útero (submucosos), esta intervención se realiza por vía vaginal, sin realizar cortes. “En casos de miomas superficiales, estas se podrán extraer por laparoscopia solo usando tres incisiones pequeñas se accede a la cavidad pélvica, una vez extirpado los miomas del útero estos son extraídos de la pelvis usando el morcelador, este es un instrumento que fragmenta el mioma y lo retira en partes tan pequeñas que pueden salir por las incisiones de 1 cm que ya se realizaron durante la cirugía”, finaliza el especialista.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Cuando dolor pélvico crónico se vuelve una amenaza




Un dolor en la zona pélvica de la mujer por 6 meses a más, se considera un dolor pélvico crónico, pudiendo manifestarse de forma constante o esporádica, haciendo de este una enfermedad silenciosa.
Para el Dr. Giovanni Casafranca Mendoza, Médico Ginecólogo de ONCOGYN,  a veces se confunde el dolor crónico con el agudo, “el dolor pélvico agudo es de corta duración (de  minutos o días) y por lo general tiene una causa única. Este tipo de dolor puede ser una advertencia sobre un problema que requiere atención médica inmediata como la torsión de un quiste o embarazo ectópico complicado. En cambio el dolor pélvico crónico no necesita estar presente todos los días para que se lo considere como tal. Puede deberse a diversos trastornos, siendo las causas más frecuentes la endometriosis, adherencias pélvicas e infección pélvica inflamatoria”.

La manera de determinar la causa del dolor es mediante la evaluación con un enfoque sistemático e integral. “Este dolor puede resultar  muy incapacitante para la mujer y es por eso que hay que ser minuciosos a la hora de diagnosticarlo e indicar el tratamiento idóneo en cada caso. Siendo el chequeo integral ginecológico, una buena alternativa, donde se evalúa los órganos femeninos, para detectar endometriosis, adherencias pélvicas, infección pélvica, quistes, miomas, etc”.

“Debemos tener en cuenta que un dolor pélvico crónico no estudiado y no tratado puede Interferir en el trabajo, la actividad física, las relaciones sexuales, con el sueño y la vida familiar. Por consiguiente, las pacientes suelen estar a menudo molestas por sus continuos síntomas”, señala el especialista.

Por ello es importante un adecuado tratamiento mediante medicamentos y cirugía, “resulta imprescindible un buen examen clínico y realización de algunas pruebas de laboratorio. Como pruebas diagnósticas, destaca la ecografía pélvica, mejor si se realiza por vía vaginal, la laparoscopia, que permite el examen directo de la pelvis”.

miércoles, 27 de agosto de 2014

¿Se puede tratar los miomas sin cirugía?







Generalmente los miomas se localizan en la cavidad uterina y raramente en el cuello del útero y los ovarios. En el 30% de los casos, los miomas o fibromas uterinos pueden ser asintomáticos, es decir no presentar síntomas.

Los miomas deben ser operados cuando estos causan síntomas que afectanla calidad de vida de la paciente o ponen en riesgo su vida, es decir aquellos que causan sangrado vaginal importante y no responden al manejo médico con medicamentos; o aquellos que son tan grandes que tienen un efecto de masa pélvica produciendo compresión sobre los uréteres o la vejiga. 

De igual manera en pacientes con problemas de infertilidad todo mioma submucoso y aquellos mayores de 5 cm serán operados aunque no causen síntomas.

Sin embargo, los miomas también se pueden tratar sin cirugía.En la Clínica Oncogyn, el médico ginecólogo, Dr. Giovanni Casafranca, nos explica que hoy en día existen otras alternativas en cuanto al manejo de los miomas. Una de ellas es a través de la observación y el control periódico, es decir cuando son pequeños menores de 3 cm, cuando no producen síntomas como dolor o hemorragias, o cuando no afectan la fertilidad ni un embarazo posterior.

Los miomas también se tratan con medicamentos. La función de estos medicamentos es lograr disminuir el tamaño de los miomas con el fin de que su extracción sea más fácil durante la cirugía.

Y por últimoa través de la radiología intervencionista, con la embolización, lo que se hace es interrumpir el flujo sanguíneo de las arterias que alimentan los miomas. “Con este procedimiento se detienen las hemorragias, y se reduce el tamaño de los miomas. La parte sana del útero seguirá recibiendo sangre por otras arterias.  Sin embargo no todas las mujeres son aptas para este procedimiento por lo que deben ser evaluadas exhaustivamente” indicó el Dr. Giovanni Casafranca.

viernes, 15 de agosto de 2014

¿Los miomas se convierten en cáncer?



El mioma uterino es un tumor benigno en el 99% de los casos y solo el 1% se maligniza en cáncer.  Los miomas uterinos se presentan entre el 20 y 50% de las mujeres en edad reproductiva y pueden ser identificados por ecografía en el 80% de las mujeres de ascendencia negra y en casi el 70% de las mujeres blancas. La mayor cantidad de miomas se dan entre los 35 y 40 años de edad.

Los miomas uterinos pueden variar, en tamaño, desde una arveja hasta un tamaño tan grande como un melón. En muchos casos existe más de uno. 

“Se desconocen cuáles son las causas precisas de los miomas. Se presume que tiene que ver con factores hormonales, genéticos, de crecimiento y de biología molecular. Se  piensa que  las células del músculo uterino están genéticamente alterados y que estas células tienen receptores estrogénicos aumentados. Por lo que el estrógeno producido por la mujer puede favorecer el crecimiento de los miomas. La obesidad, al estar relacionada con la presencia de niveles altos de estrógenos circulantes, aumenta el riesgo de desarrollar miomas uterinos”, explicó el Dr. Giovanni Casafranca, médico ginecólogo de Oncogyn.

Para detectar los miomas es importante la historia clínica de la paciente y averiguar si  presenta signos o síntomas de la presencia de miomas, tales como hemorragias, alteraciones menstruales o dolor durante la menstruación.  Realizando un examen físico, se puede detectar el tamaño, la forma y la consis¬tencia del útero, aunque en mujeres obesas, o que no se rela¬jan suficientemente, estas exploraciones pueden resultar difíciles de valorar. De cualquier forma, es preciso confirmar los hallazgos con las pruebas de imagen con una ecografía.

La ecografía transvaginal permite medir el tama¬ño del mioma con mucha precisión, reconocer el número de miomas y hacer una valoración global. También se puede solicitar una tomografía computarizada pélvica abdominal o resonancia magnética nuclear.